La transformación digital no es tan sólo un cambio de lo analógico a lo digital

La transformación digital no es tan sólo un cambio de lo analógico a lo digital

 

Digital es el nuevo mantra. Cada aspecto de nuestras vidas se ve afectado, en mayor o menor medida, por la digitalización. Incluso las relaciones humanas se han deslizado parcialmente hacia un nivel digital. La mayoría de nosotros tenemos avatares digitales, o gemelos digitales hablando en el lenguaje de la industria, que actúan por cuenta nuestra en el mundo digital.

A diferencia de muchas otras instancias, en este aspecto, la industria es considerada más avanzada que el mundo comercial por usar muchos dispositivos digitales. Esto es cierto si tenemos en cuenta lo digital como opuesto a lo analógico. Pero digital tiene ahora un nuevo significado, y cuando hablamos de digitalización en operaciones, vamos mucho más allá de sustituir viejos sistemas de control analógicos con nuevos sistemas basados en microprocesador. Esto ocurrió varios años atrás y, aunque nunca se completa realmente ya que la tecnología sigue avanzando, lo podemos dar por finiquitado.

Hoy en día se habla de las expectativas de los usuarios de tener productos digitales con servicios digitales asociados, aportándoles una experiencia de usuario totalmente nueva y más amplia que incluye entrega rápida, configuración personalizada y soporte inmediato, como así también apertura social. Todos estos aspectos tienen un fuerte impacto en cómo se organiza la producción del producto en sí mismo, ya que todo comienza en las operaciones. Pensando en operaciones, no sólo se debe tener en cuenta la estabilidad y la eficiencia, como se ha hecho en los últimos 10 años, sino también en la agilidad y la capacidad de respuesta que exige la cultura digital.

Los avances digitales ya consiguen que la gestión de operaciones sea más eficaz gracias a dashboards continuamente actualizados, lo que que permite a las personas autoajustar sus actividades al instante y también realizar análisis de datos para optimizar mejor la organización.

Un hilo digital a través de toda la cadena de suministro y procesos clave no sólo ayuda a mejorar los desempeños y reducir costos, sino que también es fundamental para alcanzar la flexibilidad necesaria a la hora de responder y anticiparse a una demanda de los clientes que cambia rápidamente.

Un enlace digital entre el cliente, el producto y las operaciones puede acortar la cadena de suministro e integrar al cliente en la misma, aportándole una nueva toma de conciencia de su rol y permitiéndole incidir en operaciones con su propio comportamiento diario.

Es interesante ver de qué manera el movimiento hacia lo digital tiene que ver con la tecnología, si bien toda mejora o iniciativa tecnológica todavía tiene a las personas y su interacción como objetivo final. La digitalización de la información apunta a lograr que las personas se comuniquen de manera más rápida y más fácil, gracias a una comunicación basada en hechos más confiables. La digitalización de la comunicación permite alinear personas a través de datos consistentes que cubren toda la cadena de valor. La digitalización de los controles y procesos sirve para automatizar procesos repetitivos y bien identificados a fin de liberar tiempo que las personas pueden usar para enfocarse esta vez en aspectos de negocio con valor agregado. La digitalización de la experiencia de usuario apunta a garantizar que las personas trabajen alineadas con el mensaje de la empresa estratégicamente definido.

Todo esto requiere adoptar nuevas soluciones y tecnologías: sistemas de control nuevos y más abiertos, nuevos protocolos de comunicación para conectar todos los diferentes sistemas en una sola entidad coordinada, nuevos dispositivos capaces de generar y comunicar datos, nuevos componentes capaces de transformar productos tradicionales en productos conectados, nuevas interfaces de usuario que pueden simplificar la interacción de los operadores con las líneas de producción gracias a toda la información disponible, y nuevos portales para distribuir de una manera moderna y eficiente la información dentro y fuera de la planta. También requiere nuevas asociaciones y la creación de nuevos ecosistemas formados por organizaciones que aportan conocimientos especiales y experticia no necesarios anteriormente, no sólo en términos de tecnologías digitales, sino incluso de cultura digital.

Capturar la oportunidad digital exigirá una nueva disciplina y organización de la gestión de operaciones. Afortunadamente, lo digital hace que esta disciplina y organización sean más fáciles de implementar y sostener. La combinación de las dos no sólo permite a las empresas mantener su posición competitiva, sino quizás incluso alterar y renovar su bien establecido espacio de mercado.

 

Preparado en base a una presentación de Luigi De Bernardini.

Modificado por última vez en Jueves, 16 Mayo 2019 14:26
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