Gestión de dispositivos inteligentes

Desafortunadamente, la mayoría de los dispositivos inteligentes instalados se usan sólo para realizar su función primaria de proveer la variable de proceso.

La reciente publicación de IEC TR 63082-1: 2020 “Gestión inteligente de dispositivos – Parte 1: Conceptos y terminología" y su posterior adopción por ISA se han convertido es una herramienta que apunta a lograr un mejor uso de las capacidades existentes en sistemas ya instalados.

Este documento inicial acerca de IDM (Intelligent Device Management) aborda el ‘por qué’ de la gestión de activos en cuanto a IIDs (Industrial Intelligent Devices). La Parte 2, actualmente en desarrollo, describirá ‘qué’ es necesario, y luego los reportes técnicos (TR) subsiguientes ofrecerán detalles de ‘cómo’ implementar el ‘qué’ de la Parte 2.

IEC 63082-1 describe los conceptos y terminología de IDM a la hora de gestionar dispositivos inteligentes y cómo trabaja esta gestión de dispositivos durante el ciclo de vida completo de una instalación, sin referirse a una herramienta o conjunto de herramientas de gestión de activos en particular. 

Un programa IDM como método de gestión de las actividades asociadas con dispositivos inteligentes durante el ciclo de vida de una instalación es una alternativa que responde a los objetivos de todos los interesados, tanto internos como externos.

A medida que los dispositivos sigan evolucionando para transmitir más datos digitalmente, también irán entregando más beneficios a los usuarios además de ofrecer el potencial de una implementación más sencilla, una mejor operación y costos reducidos.

Los estándares de entrega de datos de los dispositivos inteligentes (o sea los distintos protocolos de red industriales) definen lo que significa cada punto de datos en términos de descriptores y terminología.

Esta proliferación de dispositivos inteligentes también ha llevado a un aumento en volumen y complejidad de los datos, lo que requiere estándares para identificar errores, códigos de diagnóstico y parámetros de configuración críticos. Esto se traduce en un mejor control de proceso, mayor eficiencia, menor uso de energía, paradas reducidas y productos de mayor calidad.

Desafortunadamente, la mayoría de los dispositivos inteligentes instalados sólo se usan para cumplir con su función principal, que es la de proveer la variable de proceso.

Es probable que todos nosotros estemos familiarizados con el término GIGO (Garbage In, Garbage Out) en relación a las prácticas de control. Quiere decir que, si la calidad de lo que ingresa no es buena, el resultado normalmente tampoco es bueno. La gestión de activos es una manera de evitar que ocurra GIGO en un proceso al permitir que se pueda predecir, en tiempo real, la calidad de las señales hacia y desde los dispositivos de campo y, en última instancia, la capacidad para controlar el proceso.

Para responder a los desafíos y concretar los beneficios que ofrece IDM, es necesario que todas las partes interesadas, tales como empresas de ingeniería, operadores y proveedores de servicios y equipos, comprendan su rol en la implementación y uso adecuados de las herramientas y sistemas de soporte en los dispositivos inteligentes.

 

Superar la complejidad

El principal desafío de IDM es su complejidad percibida. Las comunicaciones digitales y las funciones auxiliares pueden maximizar el valor del dispositivo; sin embargo, la ausencia de procesos de trabajo estandarizados y habilidades disponibles in situ son todo un desafío a la hora de enfrentar la potencial complejidad de IDM y alimenta la necesidad de los estándares mencionados.

Obtener lo mejor de una IDM requiere establecer un entorno estructurado durante el diseño y antes de operar una instalación. Las instalaciones existentes o nuevas sin una infraestructura de IDM suelen requerir actualizaciones de hardware y software. Herramientas tradicionales, tales como análisis de brechas, pueden servir para determinar la necesidad de una modificación de hardware y software, la incorporación de nuevos procesos de trabajo y la recapacitación del personal.

Con una infraestructura de IDM in situ, las instalaciones se desempeñan mejor con un menor riesgo, mientras permiten diseñar, construir y operar nuevas instalaciones de una manera más eficiente.

Los procesos de trabajo basados en IDM también brindan oportunidades para mejorar la gestión de datos, el conocimiento de los trabajadores, el mantenimiento de los procesos de trabajo y los mensajes de diagnóstico. El resultado neto de la gestión de activos es una mejora de funcionalidad, exactitud, confiabilidad y costo total de propiedad al brindarle al personal tiempo para optimizar los niveles de seguridad y eficiencia del proceso de manufactura/producción.

 

Preparado por Ian Verhappen, gerente senior de proyecto, Automatización, CIMA+.

Modificado por última vez en Miércoles, 18 Agosto 2021 18:25

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