¿Qué es realmente Internet of Things?

Febrero 28, 2018 170

IoT

Nos encontramos en un momento crítico, cuando los tres componentes involucrados normalmente en cualquier solución (usuario final, proveedor de tecnología e integrador de sistema) no se encuentran alineados en su conocimiento de qué es exactamente IoT y qué posibilidades y oportunidades se pueden encontrar en las distintas aplicaciones.

Los usuarios finales se sienten confundidos por la variedad de mensajes que reciben. Entienden que IoT es algo que tiene un gran potencial para mejorar la gestión de producción y están intrigados acerca de las posibilidades que ofrece un elemento que irrumpe en el mercado actual.

Los proveedores de tecnología necesitan luchar – al menos desde un punto de vista de comercialización – con la competencia y adecuar su oferta en términos de IoT. El ruido disruptivo que ocasiona el término los obliga a decir que tienen soluciones IoT, aun cuando esto signifique tan sólo presentar la misma cartera de productos de una manera diferente. Esto incidentalmente significa adaptar la definición de IoT, en mayor o menor medida, para que se corresponda con las ofertas existentes.

Los integradores de sistemas están atrapados entre demanda y suministro, ambos con poca claridad. Sienten y ven la urgencia de dominar IoT, con su potencial de transformar tanto la tecnología de su negocio como el propio modelo de negocio.

Siendo las cosas así, volvamos al tema de IoT, tratando de poner cierto orden y claridad para ver exactamente qué es IoT y qué no es. Hay varias definiciones de IoT, algunas más confiables que otras. Veamos cómo la define IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers) en el documento titulado ‘Hacia una Definición de Internet of Things’:

Internet of Things se refiere a una red compleja adaptativa auto-configurable que interconecta ‘cosas’ a la Internet mediante el uso de protocolos de comunicación estándar. Las cosas interconectadas tienen una representación física o virtual en el mundo digital, capacidad de sensado/actuación, una característica de programabilidad y deben estar unívocamente identificables. La representación contiene información que incluye identidad de la cosa, estado, ubicación y toda otra información relevante de negocio, social o de carácter privado. Las cosas ofrecen servicios, con o sin intervención humana, mediante utilización de la identificación única, captura y comunicación de datos y capacidad de actuación. El servicio se concreta mediante el uso de interfaces inteligentes que están disponible dondequiera, en todo momento y para todo lo que tenga en cuenta la seguridad.”

Esta definición contiene todos los elementos que son de utilidad y necesarios para identificar qué es IoT y qué no es:

  • Primero, las cosas deben estar interconectadas – deben interactuar una con otra como así también con un servicio central, lo que hace que IoT sea sustancialmente diferente a cualquier otra solución de recolección de datos mediante sensores o RTU.
  • En segundo lugar, las cosas deben usar la Internet como infraestructura de comunicación. No importa si es eficiente o no, si implica retardos o si se realiza en tiempo real. Si las cosas se interconectan usando un fieldbus o una red cerrada o por el estilo, entonces no es una solución IoT.
  • Las cosas deben proveer información y tener capacidad de actuación. También deben incorporar inteligencia programable que les permita ofrecer servicios consumibles dondequiera y en todo momento.

Estos tres elementos por sí solos, si se los tiene en cuenta, permiten poner claridad y reconocer si se está hablando de IoT o no. Un grupo de PLCs conectados a través de un fieldbus no es IoT. En cambio, PLCs conectados a la Internet e intercambiando información entre ellos y con cualquier unidad base, son IoT. Recolectar datos en una base de datos centralizada para su subsiguiente procesamiento, si bien complejo, no es IoT.

Estas consideraciones no van en contra de los proveedores de tecnología que algunas veces promueven tales soluciones como Internet of Things. No se cuestiona el valor de su propuesta, sino el uso de la etiqueta de IoT para aprovecharse de la confusión que reina en la industria. Utilizar la etiqueta de IoT con fines de comercialización no hace ningún bien al mercado, especialmente en un mercado que se está transformando rápidamente y necesita claridad para evitar que termine en una burbuja especulativa.

Preparado en base a una presentación de Luigi De Bernardini en la conferencia anual de CSIA (Control System Integrators Association).

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Last modified on Martes, 03 Julio 2018 16:31
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