Nube: Operaciones versus IT

Nube: Operaciones versus IT

La computación en nube se ha convertido en una parte integral de nuestras vidas. Se la usa para almacenar imágenes y datos, escuchar música, obtener servicios de navegación y muchas otras actividades de nuestra vida personal.

Las empresas suelen utilizar los servicios en nube para intercambiar emails, documentos de oficina y otros datos, algunas veces incluso datos sensibles. Por ejemplo, la aplicación de banking remoto está alojada en la nube, mientras los principales proveedores de ERP (Enterprise Resource Planning) ofrecen servicios en nube que a veces son más sofisticados que las aplicaciones on-promise.

El lugar donde la nube todavía no es considerada una opción tiene que ver con operaciones. La idea de compartir datos sobre la Internet todavía asusta a muchos, obstaculizando la adopción de tales soluciones. Mientras tanto, la funcionalidad basada en la nube que ofrecen las plataformas tradicionales de automatización y MES (Manufacturing Execution System) está creciendo rápidamente. Pero, ¿qué oportunidades pueden aportar los servicios en nube a las operaciones? ¿De qué manera la automatización puede aprovechar la nube?

A continuación van algunas ideas al respecto:

  • La nube puede reducir los gastos de capital. Toda la estructura de hardware podría ser tercerizada y optimizada en base a las necesidades reales, sin requerir inversiones en hardware y sin costos de actualización. De hecho, el entorno podría ser escalado sin necesidad de un cambio importante en la infraestructura de la empresa, sino tan sólo adaptar los servicios vigentes.
  • El mantenimiento de la infraestructura de IT deja de ser responsabilidad de operaciones, que normalmente carecen de las habilidades o competencias necesarias.
  • La nube mejora el desempeño. Los proveedores pueden implementar infraestructuras potentes y altamente eficientes, dividiendo las inversiones requeridas entre muchos usuarios y ofreciéndoles arquitecturas personalizadas.
  • La seguridad de los datos está garantizada por el proveedor del servicio, respetando los estándares internacionales más actualizados y reconocidos, particularmente por ser la seguridad un prerrequisito fundamental para que los usuarios puedan pensar en mover sus datos a la nube.
  • Los datos en la nube pueden ser agregados y manipulados utilizando algoritmos avanzados, algunos de los cuales están disponibles sólo en la nube. Con estos algoritmos, las operaciones pueden predecir mejor las interrupciones o desviaciones respecto del comportamiento habitual de un sistema. Operaciones también pueden correlacionar datos de producción con información disponible de otros proveedores de servicios en nube, como por ejemplo datos meteorológicos, generando nueva información. Y lo mejor de todo esto es que se puede acceder a los datos desde cualquier lugar.

Teniendo en cuenta todos estos beneficios, ¿por qué las empresas todavía no están moviendo sus datos operativos a la nube?

Hoy en día, la creciente difusión de MES está cambiando las cosas. MES se posiciona entre producción y ERP, algo intermedio que conecta IT y operaciones, o sea producción necesita datos de ERP y ERP necesita datos de producción. En consecuencia, IT se involucra cada vez más en los datos de producción y las operaciones necesitan más experticia de IT.

De esta manera, cuando esta clase de sistemas ingresa en una empresa, IT y operaciones se verán forzadas a cooperar compartiendo conocimientos, experticia y costumbres, conformando una gestión común compartida. Es de esperar que ocurra lo mismo con la nube.

Pero en el momento en que se comenzó a comercializar sistemas en la nube, la IT se mostró contraria. ‘Nube’ era sinónimo de ‘pérdidas de datos’, ‘brechas de seguridad’, ‘violación de IP’ y cosas por el estilo. A la hora de proponer soluciones en nube a operaciones, había que pedir a IT su implementación. La respuesta fue bastante tajante: "¡No, nunca será posible!" De esta forma, los departamentos de operaciones quedaron persuadidos por IT de que "la nube es el diablo", por lo que todas las soluciones no fueron más premisa.

Las cosas cambiaron cuando los proveedores de ERP comenzaron a ofrecer soluciones en nube y las suites de oficina se convirtieron en servicios online. IT acostumbraba comprar soluciones en nube para aplicaciones de negocio, pero, desafortunadamente, este cambio de mentalidad no fue compartido por operaciones, que todavía no consideraba la nube como una opción.

Mientras tanto, van apareciendo muchas nuevas funciones dedicadas a operaciones en la nube: historización de datos de procesos, mantenimiento predictivo, análisis de datos, reportes y dashboards, etc.

Lo que IT tiene que hacer ahora es compartir con operaciones lo ya aprendido: la computación en nube es más segura de lo que fue originalmente; la infraestructura de la nube está optimizada para gestionar datos de producción; y el valor de mover datos a la nube es mucho mayor que el riesgo.

Una vez que esto suceda, más datos podrán migrar a la nube, promoviendo aún más el desarrollo de nuevas características o escenarios totalmente nuevos.

¿Quién sabe? Quizás en cinco años, la nube permitirá a la industria aplicar algoritmos de inteligencia artificial para optimizar automáticamente la coordinación de la cadena de suministro, extendiendo los beneficios de una de las empresas a toda la cadena de valor, coordinando todas las actividades desde el productor de materia prima hasta el consumidor final, generando nuevos datos a los que una empresa o usuario por si solos no hubieran podido acceder, expandiendo la trazabilidad a nuevos niveles y mejorando la calidad de bienes o servicios de una manera que hoy ni siquiera es posible imaginar.

 

Preparado en base a una presentación de Luigi De Bernardini y Elisa Costa, de Autoware.

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